¿Qué está pasando con mis hijos?

En una línea, se están sintiendo solos. Ahora, si te das unos minutos y te sientas a leer este artículo, podrás entender porqué y también hacer mucho por ayudarles.

En el principio eran uno, pero no por mucho

Cuando tú naciste, eras un pequeño bebé que no podía hacer nada por sí mismo. Tus padres cuidaban de ti, te alimentaban, te vestían y luego te llevaron a la escuela a estudiar. Ahí conociste a un montón de otros niños y niñas e hiciste algunos amigos. Y luego de esto, seguiste creciendo un poco más solo, y e las arreglaste para depender un poco menos de tus padres. Unos años después, simplemente descubriste que tus padres eran tus padres y que tú eras tú. y tras aceptar esta nueva realidad, comenzaste a asumir más cosas por ti mismo y tus amigos y menos con ellos. ¿Lo recuerdas? Bien, esto que te ocurrió a ti durante los primeros años de tu vida está probablemente pasándole a tus hijos en estos momentos también.

Erich Fromm, en El Miedo a la Libertad, llamó a este momento diferenciación o individuación, y ocurre cada a todo niño entre los siete y nueve años de edad. La individuación es un proceso inevitable e irreversible en el que tu hijo descubre que no es parte de ti y en el que no se sentirá enlazado a ti nunca más.

La pregunta es: Si tu hijo ha cambiado... ¿cambiaste tú también con él? La mayoría de las veces, la respuesta es no; y ésta es la causa de tantos problemas entre padres e hijos. Cuando eran pequeños, tú les dabas órdenes y a ellos les parecía que estaba bien obedecer porque se veían a ellos mismos como una extensión tuya. Pero ahora la pregunta rebelde viene a molestar: ¿Por qué te deberían de obedecer, si ya se dieron cuenta de que ellos son individuos distintos?

Si tu hijo se ha puesto algo depresivo o rebelde, ya sabes por qué es. Tu hijo h cambiado. ¿Cambiaste tú con él?

Dejaré esta respuesta pendiente por un momento. Necesitas leer esto antes.

Cómo viven y sufren tus hijos esta separación

desde el punto de vista de un niño, es genial ser niño porque mamá y papá siempre estarán ahí para protegerte y darte su amor. No hay muchas cosas que sean más importantes que mamá o que papá. Incluso cuando uno sale a divertirse con los amigos saber que mamá y papá están ahí nos hace sentir contentos y bien. Y nos encanta sentir esto porque queremos mucho tanto a mamá como a papá. ¿Te suena familiar? Es familiar para todas las personas.

Algunos años más tarde, sin embargo, esto se rompe. Tus hijos descubren que no son una extensión de tu cuerpo sino personas individuales. Se diferencian. Y se sienten desilusionados, es más, porque de algún modo, la fuerte sensación de pertenencia que sentían desaparece y les hace sentir absolutamente solos.

¿En quién podrán confiar ahora? ¡Los padres no son una alternativa porque es precisamente de ellos de quienes uno se ha separado! ¿En quién confiar? ¡Dios mío! ¿En quién confío...?

Si sentiste en tu corazón lo que sentí yo mientras escribía el párrafo anterior, sabrás la respuesta, querido papá o mamá: Él puede confiar en ti. ¿Por qué no lo hace entonces? La respuesta es sencilla otra vez, mamá y papá: Porque ahora ellos no lo saben: necesitan redescubrirlo. Y tú necesitas ayudarles a redescubrirlo.

La mayoría de los padres fallan en cambiar con sus hijos

una vez ocurrida la diferenciación de tus niños, no puedes mantener una relación de subordinación con ellos. Ellos ya han cambiado y este cambio no puede ser revertido. De ahora en adelante, necesitas establecer un fortísimo lazo de confianza entre tu hijo y tú, sin dejar de lado tu papel de padre en el proceso.

Es importante hacerlo así. Si no te las arreglas para que tu hijo confíe en ti como un padre y como un amigo, buscará en otro lugar y, lo sabes, a veces terminará mal o en problemas.


Conocimiento + Sociedad + Relaciones