Qué es el amor

La definición del amor ha sido probablemente una de las más deseadas y buscadas en la historia del hombre. Cuando pensamos en amor, niños y hombres piensan evocan pensamientos distintos incluso a los de las niñas y las mujeres. Y es por esto que su definición nos es tan esquiva.

Para entender el amor, sin embargo, no es necesario comenzar a leer cientos de libros acerca del tema. Hemos encontrado que el amor tiene solamente unos pocos ingredientes.

Los ingredientes del amor

Amar significa, básicamente, proveer de ciertas cosas a otro ser humano: tu tiempo, tu contacto, tu cercanía, tu confianza y también tu cuidado. A continuación, los detalles:

Para un niño, lo más importante en la vida son sus padres. Todo niño se siente parte de ellos, puesto que son su fuente de felicidad, su guía, sus maestros, su refugio y también sus protectores. Así, un niño se sentirá amado si recibe la atención de -digamos- las otras partes de sí mismo. Para un niño no existe el concepto de 'tiempo de calidad'. Se sentirá amado si tiene a sus padres cerca; si no, no. En lo que a nosotros respecta, hemos aprendido a sentir esto así. Y lo seguimos haciendo hasta el día en que dejamos de existir en el mundo.

Amor, por lo tanto, significa tiempo. A mayor tiempo entreguemos, mayor será el cariño que la otra persona sienta que está recibiendo. Sin tu tiempo, tu amor es una fantasía.

Mas amar no significa darle a otra persona tu tiempo solamente. Un niño que tiene a sus padres cerca, pero no se conecta con ellos en ningún momento puede llegar a sentirse tan solo y abandonado como aquel que nunca conoció a sus padres. Con un ejemplo absurdo, lo ilustramos: Imagina que tienes dos años de edad y que recibes de tu padre, un hombre adulto que trabaja todo el día sentado frente a una computadora, pero junto a ti, un papel impreso que dice 'Hijo, te quiero mucho' como expresión de amor. Es obvio que ésta no es una manera adecuada de dar amor. Por lo tanto, el amor no solo necesita tiempo. También requiere conexión, pero aún hay más.

Tiempo y conexión por sí mismos tampoco garantizan una adecuada -digamos- 'transacción amorosa'. Para amar, es necesario que la otra persona esté disponible para recibir tu tiempo y conectarse contigo. Es ahí donde entra el tercer ingrediente del amor: la cercanía. Una persona A puede desear dar amor a una persona B en determinado momento, pero si la persona B está pensando en las cuentas que necesita pagar o alguna otra cosa, lo más probable es que la persona A se sienta ignorada y que la persona B se sienta burlada en lugar de amada. Durante un proceso de comunicación amoroso tanto el que da como el que recibe cariño están disponibles para recibir el tiempo y contacto de la otra persona. ¿Recuerdas cuando eras un niño y te olvidabas del mundo cuando jugabas con tu mejor amigo? Salías a jugar después del almuerzo para regresar a casa cuando el sol se ocultaba o los padres de algunos de ustedes les llamaban para entrar, mas nunca se daban cuenta de cómo pasaba el tiempo. La siguiente vez que se veían era igual. solo seguían jugando y se olvidaban del mundo nuevamente. El amor real alcanza ese nivel de cercanía.

Si desea otro ejemplo para comprobarlo, piense en una pareja de jóvenes enamorados o en esposo y esposa y estará de acuerdo. Si desea una prueba extra, pregúntate por qué tus perros se acercan a ti y se enroscan para dormir la siesta mientras navegas por la Internet.

Hay algo que queremos destacar ahora. El amor requiere —y enfaticemos esto: requiere— contacto humano de algún tipo. Los niños se alegran mucho cuando escuchan la llave de la puerta de la calle porque significa que mamá, papá o los dos están regresando a casa. Y sabes lo que ocurrirá después: se abrirá la puerta, ellos dejarán lo que están haciendo y correrán a la puerta para abrazar y besar a sus padres, simplemente porque no pueden evitarlo. Los adolescentes, igualmente, pueden permanecer cuatro o cinco horas de sus vidas conectados a sus perfiles públicos o sistemas de mensajería instantánea puesto que aun esta clase de contacto virtual es una maravillosa manera de sentirse amado. Nuevamente, el amor es tiempo, es conexión y es cercanía, y ésta incluye contacto.

Pero esto no es todo, sin embargo. El amor no es amor sin confianza. Los niños tiene confianza plena en sus padres porque saben que ellos nunca les van a hacer daño intencionalmente. Los padres confían en sus hijos ciegamente también, y frases como "¡si mi hijo dice que no lo hizo es porque no lo hizo!" lo demuestran una y otra vez. Es más, un hijo que aprende a desconfiar de sus padres pierde mucho amor y pronto también disminuye su autoestima.

Por último, pero no por esto menos importante, el amor significa cuidado. aquel que no se preocupa por aquéllos que ama es egoísta o egocéntrico. Amar implica preocuparse por quienes se ama.

Como ve, amar es mucho más que un sentimiento. Es un compromiso que usted asume con las personas a las que ha decidido amar. Y recordarlo es muy importante para tener relaciones humanas saludables.


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