La Guerra del Cielo

Según las tradiciones religiosas, antes de crear el mundo, Dios creó a los ángeles. Estas criaturas estaban destinadas a servir a Dios y compartir su Gloria; y, entre ellos, Dios designó algunos capitanes: los arcángeles.

La tradición cuenta que uno de los mejores arcángeles comenzó a sentir envidia del poder de Dios y comenzó a desearlo para sí. Así, Dios separó a este ángel de su Reino y lo expulsó junto a todos aquellos ángeles que siguieran sus ideas. Y asumiendo el nombre de Lucifer (Satanás o el Diablo), partió.

Normalmente llamo a esto la primera etapa de la Guerra del Cielo.

Eventualmente, llegó el tiempo de la creación del mundo y así lo hizo. La tradición dice entonces que Lucifer eatuvo muy al tanto de la creación y que notó que Dios eligió al hombre como su criatura favorita en este nuevo mundo. Para Lucifer, esto fue perfecto. Como sabía que no estaba en condiciones de atacar a Dios directamente, ahora iba a usar a estas pequeñas criaturas llamadas hombres para herir a Dios.

Y así lo hizo.

La tradición dice que el hombre fue engañado por el Demonio y que así, este comenzó a errar. Estos yerros dejaron las cosas listas para nuevos yerros y pronto el mal se esparció y creció como una bola de nieve o una reacción en cadena. Hasta entonces, parecía que Lucifer estaba ganando esta segunda etapa de la Guerra del Cielo: No solo estaba hiriendo a Dios sino también estaba logrado que los pecados de los hombres hicieran de estas criaturas infelices. Mas Dios eligió tomar partido actuando sobre los hombres.

Y así lo hizo. Había prometido respetar la libertad de los hombres, así que no simplemente vino a deshacerse de Lucifer. Eligió a un hombre para plantar la semilla de Su salvación.

Y usted conoce el nombre de este hombre: Abrahám (Nota: si usted es musulmán, usted conoce a Abrahám como Ibrahim, Paz Haya Sobre Él y Todos Los Suyos).

Con Abrahám y todos los otros personajes que usted puede encontrar en la Biblia, Dios dejó su semilla germinar. Luego, cuando llegó el tiempo, envió a Su Salvador al mundo: Jesús (si usted es judío, usted no cree que Jesús sea el Salvador del mundo y respetamos eso; sin embargo, vamos a mantenernos en el punto de vista cristiano para el resto de este artículo).

Así, Jesús vino al mundo con dos misiones y una directriz. Su primera misión era enseñar a los hombres a defenderse de las tentaciones de Lucifer. La segunda, pagar el precio de todos los malos actos de los hombres y reconciliar de este modo a los hombres con su Creador. La directriz era muy sencilla: Jesús tenía que hacerlo sin faltar a la libre voluntad que Dios había dado a cada uno de ellos. ¿Fue Jesús Dios o solo el Hijo de Dios? No vamos a entrar en ese debate en este artículo, así que continuemos.

Y Jesús lo hizo: Vino al mundo y vivió como humano. Luego creció y enseñó a los hombres cómo defenderse del mal. Por último, pagó, con su crucifixión, todos los pecados de los hombres sin faltar a la libre voluntad de cada uno de ellos en el proceso. Por hacerlo (es decir, por cumplir con su misión), Dios resucitó a Jesús y le llamó al Cielo. Ahora la segunda etapa de la Guerra del Cielo estaba completa para Dios. Y confió a los hombres pelear la tercera etapa por Él.

El la tercera etapa de la Guerra del Cielo, los hombres tienen rol protagónico. Vivimos en un mundo en donde reina Lucifer y en el que los hombres se ven continuamente engañados, manipulados y utilizados tanto para herir a Dios como para hacer a más hombres infelices y propensos al pecado. En el otro, Dios, a través de Jesús, enseñó a los hombres a defenderse de Lucifer y les dio la orden de enseñar a todo hombre sobre la tierra a hacer lo mismo y pasar la voz.

La Guerra del Cielo continúa.


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