Es mejor no decir nada

el silencio;
de mi muda soledad,
pulsa;
el abismo me revela,
que la expresión humana es arbitraria.

invisible arrogancia se arma con el rifle del egoísmo;
señas, de que huele a plomo el alma

sigue chupándose los dedos,
el bocadillo, la manzana...

En sus propias cadenas
de ignorancia e indiferencia
aprisiona su atómica potencia

la esencia, el ser
no se puede medir
con una cuchara de metáforas:
el océano del misterio,
no se puede absorber
sin los magnetos
de la creación e imaginación
femenino y masculino en bondad;
el espíritu de Nahdlee
emerge de mi infinitud
y el éxodo de mi evolución
aborda la avioneta de la inocencia

la curiosa oscuridad,
desnuda mis huesos,

sacrifico la experiencia terrestre
por la celeste aventura.

Iluminante universo
me siento a tu lado,
desde una gran distancia       observo       la Tierra
y con esperanza derramo gotitas de cristales absurdas por ella...

© Emmanuel Ayala


Emmanuel ayala escribe desde los Estados Unidos.


Arte y expresión + Poesía