Los Diez Mandamientos

Los Diez Mandamientos, o Decálogo, son normalmente entendidos como un conjunto de reglas que nos conducirán a una muerte espiritual o condenación, si no las observamos. En realidad, cuando Dios entregó a Moisés Sus Diez Mandamientos, tuvo la intención opuesta: evitar que los hombres hagan cosas que les alejen de Él.

La intención de Dios es ayudarnos a mantenernos puros y limpios para Él (léase, sántos). Es por esto que dar una mirada fresca a los Diez Mandamientos en esta luz podría ayudarnos a entender que, más que diez prohibiciones anticuadas, son hitos que nos ayudan a mantenernos lejos de situaciones peligrosas.

Los Diez Mandamientos

Los diez mandamientos originales, según Éxodo 20, 3-17 son:

+ No tengas otros dioses además de mí.
+ No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores. (...)
+ No pronuncies el nombre del Señor tu Dios a la ligera.
+ Acuérdate del sábado, para consagrarlo. (...)
+ Honra a tu padre y a tu madre.
+ No mates.
+ No cometas adulterio.
+ No robes.
+ No des falso testimonio en contra de tu prójimo.
+ No codicies la casa de tu prójimo: No codicies su esposa, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su burro, ni nada que le pertenezca.

Ahora solo necesitas leer lo que significan en estos tiempos modernos. Y ten en cuenta que los Diez Mandamientos también fueron escritos en orden jerárquico.

No tengas otros dioses

Si creemos en Dios como lo conocemos, es porque Dios se tomó la molestia de venir y presentarse a un hombre llamado Abrahám. Antes de esta revelación, los hombres inventaban dioses para todo. Como sacerdotes, psicólogos y otros intelectuales han señalado, todos tenemos una tendencia natural a buscar a Dios (como si lo tuviéramos escrito en el alma), así que, en aquellos tiempos antiguos, solo hacíamos lo mejor que podíamos.

Ahora que le conocemos, sin embargo, necesitamos hacer un gran compromiso de amarle sobre todo lo demás. ¿Cómo podemos mostrar nuestro amor a Dios? Simple: Obedeciendo sus otras nueve reglas y enseñando a los demás a hacer lo mismo.

Esto se conoce como tener temor de Dios.

No adorarás a ningún ídolo

(Nota: los católicos unen el primer mandamiento con este; los protestantes los mantienen separados.)

Este mandamiento nos recuerda una vez más que, si creemos en Dios es porque Él se revelo ante Abrahám. Dicho esto, ya no necesitamos tener otros dioses para adorar ni necesitamos reemplazarle por considerar alguna otra cosa como más importante que Él.

De este modo, este mandamiento nos advierte de evitar la superstición (puesto que no hay magia), la idolatría (porque solo hay un Dios verdadero), la brujería (incluyendo el uso de amuletos), el sacrilegio (que consiste en profanar cualquier cosa o persona que haya sido consagrada a Dios), la simonía (porque Dios no puede ser comprado), el ateísmo (porque Dios sí existe) y el agnosticismo (porque es una puerta abierta a adorar como a un dios a cualquier otra cosa).

No obstante, ¡también nos advierte de ser muy cuidadosos y no creer en el Dios verdadero de una manera equivocada! Si haces memoria, recordarás que han habido religiones en las que uno ha tenido que sacrificar para dios a su propio hijo, algo que no tiene mucho sentido.

No harás mal uso del nombre del Señor, tu Dios

Bueno, este mandamiento tiene un significado obvio: intenta evitar utilizar la palabra 'Dios' descuidadamente.

Pero aparte de eso, significa que debes tener cuidado de no volver a Dios un medio en lugar de un fin (o tratar de utilizarle), o de utilizar el concepto de Dios o bien para obtener cosas de otros o bien para evitar hacer ciertas cosas (como cuando dices que no ayudarás a nadie porque no eres la caridad o la divina providencia).

Acuérdate del sábado, para consagrarlo

Todos necesitamos tiempo para descansar, y está bien. Pero, desde un punto de vista religioso, también necesitamos trabajar para ayudar a Dios a realizar su plan a través de nuestras acciones. La mayoría no hace eso, lamentablemente. Solo trabajan con el ánimo de poseer cosas, disfrutarlas o para tener control sobre otros. Desde un punto de vista religioso, esto está incompleto. No te dará felicidad sino que te esclavizará.

Hay algo más que considerar: ¿Cuánta gente hay que no puede descansar un solo día porque no tienen suficiente dinero para cubrir el día siguiente? ¿Respetas a tus empleados o les utilizas como esclavos? ¿Pagas un salario justo? Si no, recuerda que al explicar el primer mandamiento mencioné que hay que mostrar nuestro amor a Dios a través de nuestras acciones y enseñando a otros a hacer lo mismo.

Honra a tu padre y a tu madre

Este mandamiento es muy especial porque es el único que lleva una promesa: "Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas larga vida y para que te vaya bien en la tierra que el Señor, tu Dios, te entregue." ¿Qué significa?

Básicamente, significa tres cosas:

+ Significa que uno debe obedecer a sus padres cuando es joven y está bajo su cuidado.
+ Significa que se debe seguir lo que ellos enseñaron en tu vida diaria cuando estés solo, para no traer vergüenza sobre ti o sobre el nombre de tus padres.
+ Significa que uno debe preocuparse de sus padres cuando estén viejos y ancianos.

Tu nombre es la más importante posesión que tienes. ¿Comprendes lo que esto significa? ¿Enseñará algún padre que robar u holgazanear están bien? Ningún buen hijo traerá vergüenza sobre el nombre de sus padres, portándose mal a propósito.

Dios cumple sus promesas.

No matarás

No le has quitado la vida a nadie... Bien, pero este mandamiento implica más que eso.

Con este mandamiento, Dios nos insta a no ser violentos, lujuriosos, codiciosos, a no dar la espalda a otros cuando estén en problemas, a no ser indiferentes con el dolo de los demás y a no tratar a las personas como objetos: manipulándoles, chantajeándoles o mintiéndoles. Todos nacimos libres y deberíamos morir de la misma forma.

Este mandamiento también nos exhorta a ser responsables de nuestras acciones. No debemos comportarnos de forma temeraria, ingerir drogas, aplicar eutanasias, abortar bebés, difamar reputaciones ni maltratar a nadie con chismes o críticas. No debemos, además, pensar que estos podrían ser comportamientos adecuados bajo ninguna circunstancia.

No cometerás adulterio

Este mandamiento comienza con una definición que vale la pena destacar. El adulterio se entiende como tener coito con alguien que no es tu cónyuge. Así que, según parece, Dios ni siquiera concibió la posibilidad de tener sexo antes del matrimonio.

¿Por que es Dios tan estricto acerca del sexo? Un sacerdote me respondió lo siguiente: Porque la consecuencia natural de tener relaciones sexuales es concebir niños; y todo niño merece nacer y ser educado en el marco de una familia: preferentemente con un padre amoroso y responsable y una madre amorosa y responsable, con sus hermanos y hermanas.

¿Pero qué ha pasado? Hoy en día, las personas parecen haber olvidado esta regla tan simple y creen que el sexo es solo una herramienta para sentir placer. ¿Revolución sexual? Aquí tienes la revolución sexual de Dios:

+ Es sexo prematrimonial es malo porque expones a un bebé a nacer sin una familia que le respalde.
+ El sexo fuera del matrimonio es malo porque tú hiciste una promesa a tu cónyuge y debes cumplir con tu palabra.
+ El sexo homosexual es malo porque el hombre fue creado para formar familia con una mujer, y no con otro hombre y viceversa.
+ El sexo con prostitutas (o gígolos) es malo porque el amor no es algo para comerciar.
+ El sexo por placer (incluyendo el uso de anticonceptivos) es malo porque no fue parte de su plan.
+ El sexo solo es malo porque Él nos creo para sentir placer junto a alguien más.
+ La pornografía es mala porque reduce la dignidad del sexo como la unión de un hombre y una mujer que se aman mutuamente.
+ La violación es mala porque violentas la libertad más íntima de una persona.
+ El divorcio es malo porque expones a una persona casada (a quien has jurado amor, respeto y cuidado durante toda tu vida) al adulterio.
+ Tanto poligamia como poliandria son malos porque abandonan el concepto de lo que es una familia.
+ El incesto es malo porque es un retorno al comportamiento animal.
+ La unión libre (convivir) es mala porque quienes se aman no deben tener miedo de comprometerse y formar una familia.

Es claro que la idea de Dios fue ayudarnos a tener una libertad libre y limpia, y entender la sexualidad como una parte —y no el centro— de una relación entre hombre y mujer. Cuando uno rompe esta regla, el sexo tiende a volverse algo bastante estresante: Preguntas como "¿quedará embarazada?", "¿realmente necesito un descarte de VIH?", "¡oh, no! ¡ahora dice que quiere dejarme!" aparecen con frecuencia. Nadie merece pasar por situaciones semejantes. Es por esto que Dios quiere que primero formemos una familia.

Terminaré con una frase que me agrada: "Cuando los amigos comienzan a hacer cosas que hacen los novios, y los novios comienzan a hacer cosas que hacen los esposos, pronto los esposos se darán cuenta de que solamente eran amigos y querrán divorciarse."

No robarás

Nuevamente tenemos un mandamiento que significa mucho más que simplemente tomar las cosas de otras personas. Robar incluye el hurto, la suplantación de identidad, el secuestro, el fraude, el soborno, el abuso de la ignorancia o debilidad de otras personas, la explotación, el pedir más trabajo que lo que se había acordado, el cobrar de más a gente que está obligada a hacer uso de cierto servicio, la flojera, el descuido, la impuntualidad, el entorpecimiento deliberado, el crear puestos 'fantasma', el abusar de la propiedad pública y la corrupción.

Dios nuevamente utiliza este mandamiento para advertirnos. Robar es malo, mas no compartir también. Muchas personas luchan contra el hambre mientras otras gozan de lujos innecesarios.

No darás falso testimonio contra tu prójimo ni mentirás

Este es, definitivamente, el mandamiento que se quebranta con mayor frecuencia. La mentira se origina en el miedo, y el miedo es una forma de probar nuestra propia ignorancia o debilidad... así que ¿para qué mentir? 99% de las veces, mentimos para intentar evitar las consecuencias negativas de lo que hemos hecho o lo que haremos.

Mentir incluye más que simplemente decir algo que no sea cierto. Incluye hipocresía, calumnia, pompa, traición y seducción, así como prometer lo que no se va a cumplir.

La tradición, además, nos advierte de dos maneras muy peligrosas de vivir: La de quienes viven mintiéndose a sí mismos, y la de quienes viven creyendo que todo lo que leen, ven o escuchan es verdad. Aparte de ser angustioso, esto puede ser tomar mucho tiempo.

Si lo piensas, gracias a las mentiras, ahora tenemos que demostrar todo lo que decimos con pruebas, e incluso tenemos que hacer trámites para certificar que lo que presentamos como prueba es verdadero. Con tristeza, la palabra de un hombre casi no tiene valor en estos días.

No codiciarás

El último mandamiento, afortunadamente, se explica solo y tiene menos espacio para la confusión. Codiciar es desear algo que tiene el prójimo... ¡como si no pudieras conseguir nada mejor por ti mismo!

La codicia es una forma de demostrar nuestra vanidad, nuestra falta de autoestima, nuestra desconfianza, nuestro deseo de mostrarnos mejor que los demás... como si alguien estuviera comparando.


Conocimiento + Vos + Religión